El pasado 30 de junio, un grupo de delincuentes incursionó en el salón parroquial de la Iglesia Santos Mártires, del pueblo joven Miraflores Alto. Los hampones que estaban armados con pistolas automáticas y escopetas, golpearon a los sobrinos del padre José Sánchez Martínez y robaron computadoras, artefactos electrodomésticos y dinero en efectivo. Sin embargo, llevarse ese botín habría sido una coartada para ocultar su verdadero objetivo, que aquella madrugada no pudieron cumplir.
Y es que lo que se mantuvo en secreto aquella vez, es que los maleantes preguntaron en todo momento por el paradero del padre Luis Palomino Palacios, exalcalde del distrito de Quillo.
Ellos creían que el párroco se ocultaba en ese lugar y por eso registraron minuciosamente cada ambiente del salón parroquial y al no hallarlo huyeron llevándose algunas cosas de valor para simular un robo.
Casi dos meses después, el periodista César Quino, en su programa que se emite Real Televisión Canal 41, señaló el último jueves, que por esa razón el sacerdote estaría a punto de viajar al extranjero, pues teme que los criminales acaben con su vida.
Esta información, fue confirmada por el propio obispo de la Diócesis de Chimbote, monseñor Ángel Francisco Simón Piorno, en una entrevista ofrecida a RSD.
«Tres delincuentes con pistolas entraron a la casa parroquial a buscar al padre Palomino, pero él no estaba», dijo el obispo de Chimbote ante las preguntas de los periodistas de esa radioemisora. «No podría decir si pretendían matarlo, pero llevaban pistolas y no un pastel. Tengo que proteger su vida, así que voy a destinarlo a estudiar fuera del país en las próximas semanas», agregó.
Según lo informado por RSD, una fuente de la pastoral social de la Iglesia explicó que esta parte de la noticia del «asalto» ocurrido hace un mes y medio, es decir, que los delincuentes llegaron en busca del padre Palomino, no se hizo pública porque en ese momento se consideró que era lo mejor.
«Los delincuentes buscaban al padre, preguntaron por él cuando irrumpieron en la casa parroquial porque, al parecer, sabían que era uno de los lugares donde se quedaba», precisó.
La misma fuente revela RSD que los regidores de la actual gestión municipal de Quillo le han confirmado al padre Palomino que hay un ofrecimiento del Gobierno Regional de Áncash de hacer obras en ese distrito a cambio de meterlo preso. Lo ven como adversario político, la intención es sacarlo de la escena», señaló. Hoy monseñor ofrecerá una conferencia de prensa al respecto.
Desde que dejó de ser alcalde de Quillo, Palomino es víctima de amenazas anónimas contra su vida. Por eso cambia de equipos de comunicación y toma precauciones en sus diferentes desplazamientos. «Ha tomado acciones legales y ha tenido entrevistas en Lima con organizaciones de derechos humanos». Y a todo esto, ¿de quién sospecha el sacerdote?. De gente vinculada al Gobierno Regional de Áncash», le dijo su fuente a RSD.
